reclutar a 406.000 militares en 2025, pero perdió 410.000 o más durante ese mismo período.
ISW también reunió evidencia que muestra actividad de asalto o infiltración rusa en 4.899,75 kilómetros cuadrados de territorio en 2025, lo que indica que los ocupantes sufrieron al menos 83 bajas por kilómetro cuadrado.
El grupo de expertos continúa evaluando que la actual campaña de movilización del Kremlin —probablemente dirigida a desplegar a estos reservistas contra Ucrania— pone de manifiesto la creciente dificultad para satisfacer sus necesidades de reclutamiento. Rusia ha dependido en gran medida de altos incentivos financieros para atraer voluntarios, pero ahora se enfrenta a una creciente presión debido a la disminución de la oferta de reclutas dispuestos, la limitación de recursos para financiar los pagos, o ambas.
ISW señala que intentar desplegar reservistas es una política arriesgada para el Kremlin a nivel nacional, ya que amenaza con perturbar el contrato social vigente entre el régimen ruso y su población. Los analistas sugieren que Moscú probablemente no recurriría a tales medidas a menos que no tuviera otra opción.
ISW también destacó que el 29 de diciembre, Putin promulgó formalmente un decreto que lanza la campaña de reclutamiento de 2026, introduciendo un ciclo de reclutamiento único y anual que reemplaza los antiguos períodos de primavera y otoño. Cuando Rusia preparó la reforma inicialmente, ISW explicó que, en esencia, esta modifica los procesos administrativos de reclutamiento para que funcionen de forma permanente.
Con este cambio, los reclutas podrán someterse a exámenes médicos, obtener especialidades de registro militar y completar otros procedimientos de alistamiento en cualquier época del año, no solo durante los ciclos tradicionales de tres meses. De hecho, la infraestructura de reclutamiento rusa funcionará los 12 meses del año.
Sin embargo, el Ministerio de Defensa de Rusia destacó que “el despliegue de reclutas en unidades de servicio todavía se realizará dos veces al año”.
ISW cree que la reforma mejora la capacidad militar-administrativa de Rusia y le da a Moscú más flexibilidad para aumentar el número de reclutas en cualquier momento.
Según el decreto de Putin del 29 de diciembre, Rusia espera reclutar a 261.000 ciudadanos para el servicio militar obligatorio en 2026. El Ministerio de Defensa ruso dijo anteriormente que reclutó a 135.000 militares en el otoño de 2025, lo que significa que el Kremlin planea mantener aproximadamente la misma escala de reclutamiento en 2026, señaló ISW.
El grupo de expertos también recordó que en abril de 2025, Putin firmó una ley que simplifica el proceso de alistamiento para los hombres seleccionados para el servicio militar pero que aún no han sido desplegados, reduciendo significativamente la burocracia y permitiendo a las autoridades rusas procesar a los candidatos más rápidamente.
Todos estos decretos forman parte del esfuerzo continuo del Kremlin por aliviar los obstáculos burocráticos que han complicado el reclutamiento masivo durante la guerra. Las reformas parecen estar destinadas a apoyar el esfuerzo continuo de Moscú por expandir sus fuerzas armadas, lo que permitirá una movilización de tropas más rápida y eficiente para su prolongada guerra contra Ucrania, y posiblemente para un futuro conflicto con la OTAN.
Aún así, señala ISW, el Kremlin aún no ha enviado oficialmente reclutas a la guerra.