Rumanía reforzará su flota del Mar Negro con un buque patrulla de fabricación turca

ESTAMBUL — El plan de Rumania para adquirir un buque de patrullaje en alta mar (OPV) de clase Hisar construido en Turquía ha entrado en su fase final, y el Ministerio de Defensa rumano confirmó que la firma del contrato es inminente tras la aprobación parlamentaria unánime en septiembre.

El acuerdo entregaría un barco a la ciudad de Constanza, en el Mar Negro, dentro de los seis meses siguientes a la firma.

Para Rumanía, la adquisición cubre una necesidad crítica a corto plazo. La flota del Mar Negro del país sigue limitada por plataformas obsoletas —muchas de ellas datan de finales de la Guerra Fría— y retrasos persistentes en varias adquisiciones importantes.

La posibilidad de la compra surgió públicamente cuando el Consejo Supremo de Defensa Nacional de Rumania (CSAT) aprobó la adquisición en marzo de 2025. En agosto de 2025, el ministro de Defensa, Ionuț Moșteanu, dijo que el gobierno tenía la intención de adquirir un barco de clase Hisar de Turquía.

El coste del barco, según las autoridades rumanas, es de 223 millones de euros (258 millones de dólares), más 42 millones de euros para modificaciones específicas de Rumanía.

El barco será transferido a través de un acuerdo de gobierno a gobierno con Turquía, con Military Factory and Shipyard Management Inc. (ASFAT) coordinando el proceso de transferencia en el lado turco.

En septiembre de 2023, se botaron en el Astillero Naval de Estambul dos buques patrulleros de la clase Hisar, el TCG Akhisar y el TCG Koçhisar. Cada buque mide aproximadamente 100 metros de eslora, 14 metros de manga, 4 metros de calado y un desplazamiento de unas 2300 toneladas.

En el momento de su botadura, ambos buques estaban equipados con un cañón principal de 76 mm, dos estaciones de armas de 12,7 mm controladas remotamente: los radares de control de tiro Cenk 100-N de cara fija AESA y Akrep 100-N de Aselsan, el conjunto de sistemas de medición de potencia (ESM) Yelkovan de TÜBİTAK y un sonar montado en el casco. El diseño también incorpora espacio e interfaces para otros sistemas de armas.

La transferencia prevista de uno de los barcos a Rumania se realizaría en gran parte en su configuración actual, lo que permitiría una entrega rápida pero también dejaría margen para que el comprador integre varios sistemas a nivel nacional.

Por ejemplo, el ministerio confirmó que el misil de ataque naval (NSM) se instalará después de que el buque llegue a Rumania, lo que constituirá la principal capacidad antibuque del barco.

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