El presidente somalí, Hassan Sheikh Mohamud, negó que su gobierno se haya negado a aceptar a los ciudadanos somalíes deportados de países europeos, horas después de que la Unión Europea aprobara una prohibición de entrada para los ciudadanos somalíes, que posteriormente describió como una falta de cooperación en materia de migración.
El presidente, hablando en público, dijo que Somalia nunca rechazará a sus ciudadanos e insistió en que tienen derecho a regresar a su país.
«Nunca hemos negado nada a nuestro pueblo», dijo. «Este es su país y no podemos negárselo».
Sin embargo, argumentó que a las autoridades somalíes les preocupa la identidad de algunas de las personas que están siendo devueltas.
El presidente afirmó que muchos migrantes del Cuerno de África se hacían pasar por somalíes al solicitar asilo en Europa, lo que provocaba su posterior deportación y dificultaba la demostración de su nacionalidad.
«Cualquier persona con nuestro color de piel y apariencia, procedente del Cuerno de África, afirma ser somalí para obtener asilo político», dijo.
Añadió que algunas personas que fueron presentadas como deportados somalíes no hablaban somalí, y que solo eran somalíes cuando llegaron a Libia.
«Hemos confirmado que algunas de estas personas no son ciudadanos somalíes», dijo.