Los barcos mantienen la cautela al acercarse al estrecho de Ormuz en medio de un frágil alto el fuego.

El estrecho de Ormuz se ha convertido en un punto clave de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, después de que Teherán bloqueara de facto una de las rutas marítimas más importantes del mundo.

El alto el fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos e Irán, el martes, incluía la condición de que se garantizara el «paso seguro» a través del estrecho canal.

Sin embargo, los buques de la zona han recibido mensajes advirtiéndoles que serían «atacados y destruidos» si intentaran cruzar el estrecho sin permiso, y solo unos pocos barcos han realizado la travesía en los últimos dos días.

La perturbación sufrida desde que comenzó el conflicto hace cinco semanas ha provocado una conmoción en la economía mundial, desestabilizando los precios de la energía y poniendo de manifiesto la gran dependencia de las cadenas de suministro internacionales respecto al estrecho.

Además de energía, este canal es vital para el transporte de productos químicos necesarios para procesar productos como microchips, productos farmacéuticos y fertilizantes.

Tras haber aumentado drásticamente durante el conflicto, el precio del petróleo cayó inicialmente al conocerse la noticia del alto el fuego.

Los analistas del sector naviero han advertido que, por el momento, solo cabe esperar un número reducido de travesías.

«La mayoría de las navieras querrían obtener detalles y garantías sobre lo que realmente implica el tránsito, y esos detalles no están disponibles», declaró Lars Jensen, de Vespucci Maritime, a la BBC.

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